Hace unas semanas, en la ruta B74, el operador Camilo Andrés Moreno conducía el bus T1043 cuando notó que a un usuario se le voló el dinero con el viento mientras hacía fila en la estación Calle 57.
El billete terminó en el carril exclusivo, y Camilo decidió detener el bus con precaución por unos segundos para permitir que el pasajero lo recuperara. Un gesto simple, pero lleno de humanidad.
El usuario no dejó pasar el momento: envió una felicitación a Bogotá Móvil, destacando su empatía, generosidad y sentido de pertenencia.
Hoy reconocemos públicamente a Camilo por recordarnos que la seguridad vial y la vocación de servicio pueden ir de la mano, y que las buenas acciones también mueven la ciudad.